
domingo, 30 de diciembre de 2012
ORACION A LA SAGRADA FAMILIA

Sagrada Familia de Nazaret:
enséñanos el recogimiento, la interioridad;
danos la disposición de escuchar las
buenas
inspiraciones y las palabras de los verdaderos maestros.
Enséñanos la
necesidad del trabajo de reparación,
del estudio, de la vida interior personal,
de la oración,
que sólo Dios ve en lo secreto;enséñanos lo que es la familia,
su
comunión de amor, su belleza simple y austera,
su carácter sagrado e inviolable.
Amén.
jueves, 27 de diciembre de 2012
ORACION A SAN JUAN APOSTOL Y EVANGELISTA

Glorioso San Juan, por aquella
angélica virtud
te mereció las más insignes gracias de ser
el discípulo
privilegiado de Jesús,
de descansar sobre su Corazón,
de contemplar su gloria,
asistir en persona a los prodigios más estupendos;
ser finalmente designado por
el Salvador expirante,
como el hijo y custodio de su Madre;
alcanzame, te
ruego,
que conserve siempre intacta la virtud de la pureza
y que evite
cuidadosamente todo cuanto pudiera mancillarla,
a fin de que merezca los favores
especiales
del Corazón Sagrado de Jesús y del Corazón Inmaculado de María.
Así
sea.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
ORACION A SAN ESTEBAN

Señor, que diste al diácono san
Esteban
un amor ardiente por tu evangelio
y la valentía para proclamar que Jesús
es el salvador del mundo, te pedimos que,
a ejemplo suyo, prediquemos
incansablemente
tu palabra, sobre todo con nuestras obras
para que al verlas los
hombres glorifiquen
al Padre que está en los cielos.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.
martes, 25 de diciembre de 2012
ALEGREMONOS HOY NOS HA NACIDO UN SALVADOR

«Hoy nos ha nacido un Salvador»
Según la tradición, el Hijo de Dios vino al mundo en Belén,
en medio de la noche. Leemos en el texto del profeta Isaías:
«El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande» (Is 9, 1).
A este pueblo pertenecían los pastores de Belén, que velaban
de noche su rebaño y a los que, en primer lugar, llegó la noticia:
«Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador:
el Mesías, el Señor» (Lc 2, 11).
Ellos fueron también los primeros que, siguiendo la invitación del
ángel, se acercaron al establo donde había nacido Jesús.
ángel, se acercaron al establo donde había nacido Jesús.
«¡Hoy ha nacido Cristo, el Señor, el Salvador!».
Esta alegre noticia invita a toda la creación a cantar
al Señor «un cántico nuevo»:
«Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto
hay en ellos, aclamen los árboles del bosque» (Sal 95, 11-12).
Por eso en la noche de Navidad resuenan en el mundo entero cantos
de alegría, en todas las lenguas de la tierra. Son cantos que tienen
un atractivo singular y contribuyen a crear el clima inconfundible
de este periodo del año litúrgico. Verdaderamente, como dice el
profeta Isaías:
«acreciste la alegría, aumentaste el gozo» (Is 9, 2).
Juan Pablo II (fr.homilía 24/12/95)
lunes, 24 de diciembre de 2012
VISPERAS DE LAS NATIVIDAD DEL SEÑOR

ORACIÓN PARA LA CENA DE NAVIDAD
Hoy, Nochebuena, tenemos de manera especial y
como centro de nuestra familia, a Jesucristo, nuestro Señor.
Vamos a encender un cirio en medio de la mesa para que
ese cirio nos haga pensar en Jesús y vamos a darle
gracias a Dios por habernos enviado a su Hijo Jesucristo.
Gracias Padre, que nos amaste tanto que nos diste a tu Hijo.
Señor, te damos gracias.
Gracias Jesús por haberte hecho niño para salvarnos.
Señor, te damos gracias.
Gracias Jesús, por haber traído al mundo el amor de Dios.
Señor, te damos gracias.
Señor Jesús, Tú veniste a decirnos que Dios nos ama y
que nosotros debemos amar a los demás.
Señor, te damos gracias.
Señor Jesús, Tú veniste a decirnos que da más alegría
el dar que el recibir,
Señor, te damos gracias.
Señor Jesús, Tú veniste a decirnos que lo que hacemos
a los demás te lo hacemos a Ti.
Señor, te damos gracias.
Gracias María, por haber aceptado ser la Madre de Jesús.
María, te damos gracias.
Gracias San José, por cuidar de Jesús y María.
San José, te damos gracias.
Gracias Padre, por esta noche de paz, noche de amor,
que Tú nos has dado al darnos a tu Hijo.
Te pedimos que nos bendigas, que bendigas estos
alimentos que dados por tu bondad vamos a tomar y
bendigas las manos que los prepararon,
por Cristo Nuestro Señor, Amén.
PENSAMIENTOS DE NAVIDAD
Si en tu corazón hay un poco más de amor, es Navidad.
Si has decidido perdonar a alguien, es Navidad.
Si buscas a Dios de verdad, es Navidad.
Su aumenta el gozo de tu fe cristiana, es Navidad.
Si en tu alma florece la esperanza, es Navidad.
Si trabajas por la justicia entre los hombres, es Navidad.
Si tienes deseos de vivir y los comunicas a los demás, es Navidad.
Si sabes sufrir con amor, es Navidad.
Si eres perseguido o se ríen de ti por causa del Evangelio, es Navidad.
Si te alegras de ser hijo de Dios en la Iglesia, es Navidad.
(Pbro. José Luis Fernández Martín)
Fuente: catholic.net
martes, 18 de diciembre de 2012
ORACION A NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! ¡Virgen de la Esperanza!
Yo me
ofrezco por completo a ti, y en prueba de mi filial afecto,
te consagro a mi hijo/a..............................................................
su
alma: con sus pensamientos, deseos y sentimientos; su cuerpo:
ojos,
oidos, lengua, manos, pies, su corazón..., en una palabra:
todo su
ser. Ya que es tuyo/a, ¡Oh Madre de la Bondad!,
guárdalo/a, defiéndelo/a y
utilizalo/a como instrumento y posesión tuya.
Tu divino Hijo me ha concedido el milagro de ser madre, y,
así como yo
cuido de la salud corporal de mi hijo/a, te prometo,
¡Oh Madre de la Esperanza!, cuidar, de su vida
espiritual para que
permanezca siempre unido a Dios, bajo tu maternal
patrocinio.
Amen.
viernes, 14 de diciembre de 2012
ORACION A SAN JUAN DE LA CRUZ
¡Oh San Juan de la Cruz!, si pudiese resignarme en mis tribulaciones,
ya que no soy tan generoso como vos en el padecer y ser despreciado.
A vos, pues, que en tantos sufrimientos fuiste siempre paciente,
resignado y gozoso, a vos me encomiendo para que me enseñes
a resignarme en mis muchas penas. Tampoco me faltan fuertes pesares
y pesadas cruces, y muy a menudo cansado y desalentado me quedo...,
me abato..., y caigo. Ten compasión de mí, y ayúdame a llevar con
resignación y gozo mis cruces, con la mirada siempre vuelta al cielo.
Te tomo por protector mío, por mi maestro y mi guía aquí en la tierra,
para ser tu compañero mañana en la patria del Paraíso.
Amén.
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