Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa - Chapelle de la Rue de Bac (Paris)

INVOCACION Y ORACION POR LOS ENFERMOS

¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos!

(repetir tres veces)


¡Oh María, sin pecado concebida, por tu inmensa bondad y tierna misericordia te pido por todos los enfermos que te invocan con confianza! ¡Oh Madre piadosa, a quien la Iglesia llama confiada ¡Salud de los enfermos! Aquí me arrodillo implorando tu poderosa intercesión.
Lo que tantos afligidos obtenían por la palabra y los signos de tu Hijo Jesucristo, lo reciba este querido
enfermo ......................, a quien te encomiendo, mediante la aplicación de tu bendita Medalla.
Que su eficacia, tantas veces probada y reconocida en todo el mundo, se manifieste una vez más: para que cuantos seamos testigos de este nuevo favor tuyo, podamos dar testimonio agradecidos y exclamar:


¡El Señor y la Medalla Milagrosa le han curado!


domingo, 30 de abril de 2017

ORACIÓN A LA BEATA PAULINA VON MALLINCKRODT

Señor Dios todopoderoso, que nos has revelado que 
el amor a Dios y al prójimo es el compendio de toda tu ley, 
haz que, imitando la caridad de la Beata Paulina von Mallinckrodt, 
seamos contados un día entre los elegidos de tu reino. 
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Amén

sábado, 29 de abril de 2017

viernes, 28 de abril de 2017

jueves, 27 de abril de 2017

ORACIÓN A LA BEATA MARÍA ANTONIA BANDRÉS Y ELÓSEGUI


Concédenos, Señor, un conocimiento profundo y 
un amor intenso a tu santo nombre, semejantes a los 
que diste a la Beata María Antonia Bandrés y Elósegui 
para que así, sirviéndote con sinceridad y lealtad, a ejemplo 
suyo te agrademos con nuestra fe y con nuestras obras. 
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Amén

miércoles, 26 de abril de 2017

martes, 25 de abril de 2017

lunes, 24 de abril de 2017

ORACIÓN A SAN VICENTE DE PAÚL

Oh glorioso San Vicente, celeste Patrón de todas las 
asociaciones de caridad y padre de todos los desgraciados, 
que durante vuestra vida jamás abandonasteis a ninguno 
de cuantos acudieron a Vos! Mirad la multitud de males 
que pesan sobre nosotros, y venid en nuestra ayuda; 
alcanzad del Señor socorro a los pobres, alivio a los enfermos, 
consuelo a los afligidos, protección a los desamparados,
caridad a los ricos, conversión a los pecadores, celo a los 
sacerdotes, paz a la Iglesia, tranquilidad a las naciones, y 
a todos la salvación. Sí, experimenten todos los efectos 
de vuestra tierna compasión, y así, por vos socorridos 
en las miserias de esta vida, nos reunamos con vos en el cielo, 
donde no habrá ni tristeza, ni lágrimas, ni dolor, sino gozo, 
dicha, tranquilidad y beatitud eterna.
Amén.