Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa - Chapelle de la Rue de Bac (Paris)

INVOCACION Y ORACION POR LOS ENFERMOS

¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos!

(repetir tres veces)


¡Oh María, sin pecado concebida, por tu inmensa bondad y tierna misericordia te pido por todos los enfermos que te invocan con confianza! ¡Oh Madre piadosa, a quien la Iglesia llama confiada ¡Salud de los enfermos! Aquí me arrodillo implorando tu poderosa intercesión.
Lo que tantos afligidos obtenían por la palabra y los signos de tu Hijo Jesucristo, lo reciba este querido
enfermo ......................, a quien te encomiendo, mediante la aplicación de tu bendita Medalla.
Que su eficacia, tantas veces probada y reconocida en todo el mundo, se manifieste una vez más: para que cuantos seamos testigos de este nuevo favor tuyo, podamos dar testimonio agradecidos y exclamar:


¡El Señor y la Medalla Milagrosa le han curado!


miércoles, 21 de febrero de 2018

ORACIÓN A SAN PEDRO DAMIANI

Concédenos, Dios todopoderoso, seguir las exhortaciones y 
los ejemplos del santo obispo san Pedro Damiani, para que, 
sin anteponer nada al amor de Cristo nos esforcemos 
en servir siempre a tu Iglesia y así merezcamos gozar 
un día de la felicidad de tu reino eterno. 
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Amén

martes, 20 de febrero de 2018

ORACIÓN A LOS SANTOS FRANCISCO Y JACINTA MARTO

Santos Francisco y Jacinta, niños bendecidos por Dios,
Niños tan queridos del Corazón de Nuestra Señora,
Niños tan queridos de todos nosotros,…
Pastorcitos maravillados por la creación,
Pastorcitos admirando el cielo estrellado,
Pastorcitos acariciando los corderitos blancos,…
Pastorcitos de mirada limpia,…
Pastorcitos de sonrisa angelical,…
Pastorcitos de alma cristalina,…
Apóstoles del Corazón Inmaculado de María,…

Rueguen por nosotros para que nos encontremos juntos 
en el cielo a los pies de Nuestra Señora para adorar 
a la Santísima Trinidad por los siglos de los siglos.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

lunes, 19 de febrero de 2018

ORACIÓN A SAN CONRADO CONFALONIERI

Oh, San Conrado Confalonieri, devoto de Dios Padre, 
amante de Jesús crucificado y obediente al Espíritu Santo, 
hoy contemplamos tu vida maravillosa, llena de gracia y 
santidad, y nos encomendamos a tu poderosa oración. 
Eres un modelo de penitencia y contemplación para nosotros. 
Con su intercesión, anime a sus devotos y a todos los cristianos 
a hacer de su experiencia un auténtico viaje de fe. 
Confiamos en sus oraciones nuestra santificación, nuestra 
relación con Dios, la conversión continua del corazón 
y la perseverancia final. Obtén para nosotros todas las virtudes 
de Dios, para que podamos vivir siempre en fidelidad y en caridad.
Por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina.
Amén

domingo, 18 de febrero de 2018

sábado, 17 de febrero de 2018

ORACIÓN A LOS SIETE SANTOS FUNDADORES

Dios todopoderoso y eterno, que al premiar a los Siete Santos 
nos ofreces una prueba de tu gran amor hacia los hombres, te 
pedimos que la intercesión y el ejemplo de los santos nos sirvan 
de ayuda para seguir mas fielmente a Jesucristo, tu hijo. 
Que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.
Amén

viernes, 16 de febrero de 2018

ORACIÓN A SANTA JULIANA

Señor y Dios nuestro,
que glorificaste a Santa Juliana con
la doble corona de la virginidad y del
martirio, concédenos que esta
comunión nos ayude a superar todas
las pruebas y podamos así alcanzar el
Reino eterno.  Por nuestro Señor
Jesucristo tu Hijo, que vive y reina
contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos. 
Amén 

jueves, 15 de febrero de 2018

ORACIÓN DE SAN CLAUDIO DE LA COLOMBIÈRE

Amigo. Jesús, Tú eres el Amigo único y verdadero; 
no sólo compartes cada uno de mis padecimientos, 
sino que lo tomas sobre Ti y conoces el secreto de 
transformármelo en gozo. Me escuchas con bondad 
y, cuando te cuento mis amarguras, me las suavizas.
Te encuentro en todo lugar, jamás te alejas y, si me 
veo obligado a cambiar de residencia, te encuentro 
allí donde voy. Nunca te hartas de escucharme; 
jamás te cansas de hacerme bien. Si te amo, estoy 
seguro de ser correspondido; no tienes necesidad 
de lo mío ni te empobreces al otorgarme tus dones. 
No obstante que soy un hombre pobre, nadie (sea 
noble, inteligente o santo) podrá robarme tu amistad.
La misma muerte que separa a los amigos todos, 
me reunirá contigo. Ninguna de las adversidades 
de la edad o del azar lograrán jamás alejarme de ti; 
más bien, por el contrario, nunca gozaré con tanta 
plenitud de tu presencia ni jamás me estarás tan 
cercano, cuanto en el momento en que todo parecerá 
conspirar contra mi. Sólo Tú aciertas a soportar mis 
defectos con extremada paciencia. Incluso mis 
infidelidades e ingratitudes, aunque te ofenden, 
no te impiden estar siempre dispuesto a concederme 
tu gracia y tu amor, si yo las deseo.
Amén